lunes, 8 de mayo de 2017

¿No te das cuenta, idiota?

Este escritor es el único best seller de papel higiénico del mundo. Su único mérito.
En las bibliotecas sus libros y sus artículos deberían estar en los cagaderos, enrollados cual papiro de doble hoja para que la mierda que escribe quede oculta primero por los restos de las heces de cualquiera y luego se pierda por el retrete, para jamás volver. Seguro que a algún potencial defecador le daría asco acercar el papel de este escorbuto de la especie humana a su ojete —algo más que comprensible—, pero hagamos de tripas corazón y demos un uso lógico a ese papel, si quieren desde un enfoque sostenible.
Convertir las páginas en las que estampa su pesada escritura en papel del culo supondría una metáfora casi poética de la utilidad real de los textos de un pánfilo altivo, rémora de cualquier avance, idiota de los pies a la cabeza e iluminado por el oscurantismo que tanto critica salvo al poner la mano para cobrar el cheque. Una presunta persona que caga por la boca y la pluma. Pajillero pseudointelectual que aboga por la ética con una máscara racionalista, desde la desfachatez del monaguillo, culo en pompa, palio en mano... Un listillo de baba que de tanto criticar el cainismo no se ha percatado de lo vil de su propia expresión y existencia "neutral, equidistante y sobria", del mercenario que le poseyó allá por los Balcanes, de la subnormalidad que guía su gesto, su pronunciación, su timbre, su léxico y su sintaxis.
Si bien es cierto que de gloria se cubre él solo, debemos ayudarle en esa tarea que con tanta insistencia y tesón lleva a cabo cada día, nada más verse en el espejo, justo después de inflar su ego... de mierda y con mierda. ¿No te das cuenta de lo idiota que eres, idiota?

viernes, 27 de noviembre de 2015

Fan total, tío

Partiendo de que todos somos bastante idiotas, se puede llegar a ser fan de la ignorancia (tú también, no te sulfures).

Mucho. Muchísimo. Abiertamente. A modo de humor, un huevazo. Yo lo soy de Pons y Rajoy, o de la plétora de mamarrachos liberales creadores de opinión y su rebaño de borregos. De los subiditos, los haters y los poseros del "underground" madrileño. Del Arcadi (fantoche importante) y de académicos de la lengua que escriben volúmenes a la altura intelectual de Marcial Lafuente. De los coleccionistas de datos que en la era de la información no se dan cuenta de que son meros consumidores de humo. Vamos, me faltan dedos. ¡Qué digo! Me faltan átomos.

Caso aparte son los que sostienen, con fe, que el Islam son 1.500 millones de terroristas a la espera de conquistar Europa y el mundo... Con fe y cierto misticismo, diría yo. Lo más cerca que  han estado estos de un musulmán es cuando iban al Bernabéu y volvían a casa cruzando los dedos para que les saliera un hijo medio Zidane. El discurso racista está claro que viene propagado desde la élite en época de crisis para que el pueblo se entretenga jodiéndole la vida a las minorías sin voz ni voto y a ellos les dejen en paz con sus soplapolleces. Esa teoría es la primera lección del estudio crítico del discurso en lo referente a racismo. No os vayáis a creer que esto es de mi cosecha. Pero vamos, lo pongo negro sobre blanco para que os quede claro. Es como cuando dicen. "los rumanos duermen adocenados en casas". Pero vamos a ver. ¿Tú los has visto? ¿De dónde hostias sale esa noticia? ¿De dónde? Luego ya está el que se apunta al carro añadiendo las de su propia cosecha, "es que los sudamericanos beben mucho" (no has visto como esnifa tu hijo, tonto de los cojones, y encima se lo pagas tú). O los que se echan las manos a la cabeza con frases tan soberbias como, "la comida que cocinan los indios me deja la escalera oliendo a cilantro que no puedo salir de casa". En fin, habló la señora adicta a los pestiños y las manitas de cerdo.

De todos ellos soy fan hasta el vómito. Vómito de placer, claro.
En cuanto a los políticos mencionados y muchos otros, siendo serios y en la práctica, me da que votarlos... igual con "b". ¡¡¡Con "v" en la puta vida!!! Son tan extenuantemente patéticos que preferiría votar por un experto en béisbol.

Entre esos otros a los que no votaría ni amarrado a un potro de tortura, el Albert. Ese adalid de la "nueva" derecha europea marcándose un "Sara Mago" muy jachondo. Ejemplo de que el peón este de Bilderberg y heredero de FAES es un mojón de pilotas, tú.


lunes, 7 de septiembre de 2015

Hilar fino y punto.


Solo hay un tipo de persona más asqueroso que el fascista de turno: el cínico que defiende un realismo supuestamente más sólido no solo por desconfiar de las capacidades de los demás, sino por su profunda limitación como individuo social y por sus complejos, que le llevan a interpretar que su pueril existencia se repite en la forma de actuar de todo el puto mundo.

En esta época en que los conocimientos se miden por la acumulación de información y por el reconocimiento social que tienen los emisarios del dogma que se repite, sería bueno atender a lo que dijo Einstein: "La memoria es la inteligencia de los tontos." En este grupo, los peores son los leídos... porque encima son pesados. El primer problema que tienen es que no se dan cuenta de que son idiotas. Tontos como todos, eso sí. Pero es mucho más aconsejable, incluso sano, tener en cuenta que si uno es tonto, cuanto más estupendo se ponga más estúpido parecerá.

Claro, luego están los azuzadores, los lameculos y los ideólogos, que son una especie de requetés de la idiocracia; defensores e instigadores de un régimen basado en la gran verdad frente a la gran mentira que constituye la sucesión de sueños, más o menos disparatados, que tienen los que difieren.

Se les puede reconocer por que finalizan sus intervenciones con "y punto", echan mano de arcaísmos ("desfacer entuertos"), modismos bien aliñados con extranjerismos ("win-win"), idiotismos ("déjeme que le diga"), utilizan mucho el "de toda la vida", martillean con frases hechas vacías ("hilar fino") (ver 'Politics and the English Language' de George Orwell) y recurren comúnmente a expresiones latinas o griegas ("quid pro quo") para intentar convencer, generalmente en vano.

Pero bueno, de todo tiene que haber.

Y punto.


jueves, 16 de abril de 2015

Aprendiendo a vivir

No es por desidia ni por aburrimiento. No. Las razones que han motivado que este blog no se haya actualizado responden a cuestiones de tiempo. De tiempo libre. Del tiempo que supuestamente tenemos para dar rienda suelta a aquello que nos hace libres. Pero en la vida hay que ser práctico. O al menos eso nos enseñan: práctico y productivo. A quien madruga Dios le ayuda. No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija. 

Podríamos citar a decenas de filósofos, millones anónimos, que sitúan el pragmatismo en el centro, desde Parménides hasta William James (con "panfletadas" como "la verdad es lo que funciona"), pasando por ese colega que dice estudipeces en la Red o cualquier otro, letrado o no, que se vanaglorie de conocer la vida, de saber el funcionamiento intrínseco de las cosas, de adoptar una perspectiva realista, de entender qué, cómo, cuándo y por qué. Todos ellos se olvidan de algo: son idiotas. Como todos, eso sí. Ahí no son excepcionales.

El problema es que estos remilgados y grandilocuentes defensores del camino (cor)recto obvian la parte más motivadora y mágica de nuestra estúpida existencia: soñar. Como mucho se aproximan confundiendo que soñar es alcanzar objetivos, y ahí sí están absolutamente errados. Querer llegar a ser, ocupar un puesto, ser visto como lúcido o ser profeta en su tierra son esbozos chabacanos de lo que, acaso, pudiese significar soñar. Al menos, si lo son, están demasiado acotados, limitados por definición. 

Y lo peor es que están perdidos. Salvo excepciones, no hay vuelta atrás.

Es a día de hoy, un par después de la muerte de Galeano, que toda esta gente de zafio vivir se apena en su pragmatismo diario por la pérdida del uruguayo universal. Por lo cínico e hipócrita que resulta que un pragmático liberal se apene por la pérdida de un traficante de sueños, no puedo dejar de recordar otra ocasión, parda, de cinismo mayúsculo. A la muerte de Berlanga, años atrás, fuimos testigos de un espectáculo grotesco, penoso y absurdo. La "performance" de mal gusto  que supuso escuchar al "señor" Rajoy o a la "señora" Aguirre, la marquesa, lamentarse de la pérdida del cineasta aún hoy se me atraganta como un vómito. Es duro ver a la cochambre apropiarse de lo que siempre han denigrado.

Ahora, todos esos hijos de la máquina registradora, de la pluma comprada y del pasado, presente y futuro únicos hacen como que se lamen las heridas por la pérdida de Eduardo.  A ellos, al cinismo del práctico "realista", por poner puertas al campo de la libertad de pensamiento, de imaginación y, literalmente, de altos vuelos, les recomiendo los siguientes vídeos. 

Y sí, vosotros sois los más idiotas. De eso sí podéis estar seguros. No habéis aprendido a vivir.




miércoles, 4 de julio de 2012

Meinhof

Qué o quién

www.nadieenabsoluto.org (la web que no existe)
Se nos acusa de poner barricadas, de quemar papeleras y comercios, de fumar porros, de beber en la calle, de gritar, de ensuciar, de no articular exigencias válidas que vayan a favor del estado de derecho, de ser antidemocráticos, de ser sucios, de fomentar la violencia, de violencia urbana.

Yo les acuso de lanzar pelotas de goma y balas mortíferas, de levantar barricadas para que los ciudadanos no caminemos por donde no conviene, de maltratar detenidos impunemente, de golpear manifestantes, de ilegalizar partidos políticos, de insultar a nuestra inteligencia, de combatir las familias “antinaturales”, de estar en contra del aborto. Yo les acuso de violencia urbanística, de violencia financiera y mercantilista, de violencia judicial y policial, de violencia política.  
Qué o quién da derecho a que el Estado mantenga a personas en las cárceles. Qué o quién da derecho al Estado para que una persona en un país espere durante años a una ejecución televisada. Qué o quién le da derecho a un gobierno estúpida y legítimamente elegido por la población para recortar sus derechos educativos, sanitarios, sociales, reproductivos, en pos de una regulación presupuestaria. Qué o quién da derecho a un Estado a vigilarme con cámaras. Qué o quién le da derecho a inspeccionar mi correspondencia y las páginas que he visitado. Qué o quién le da derecho a entrar en mi casa. Qué o quién le da derecho a interrogarme. Qué o quién le da derecho a juzgarme, a humillarme, a coartar mis libertades. Qué o quién le da derecho a expropiar mis terrenos. Qué o quién le da derecho a un país a hablar de “falsos positivos”. Qué o quién le da derecho a combatir la violencia con violencia en mi nombre. Qué o quién le da derecho a expulsar a un individuo por no haber nacido en el país. Qué o quién le da derecho a encerrar personas en centros de internamiento para extranjeros en los que extrañamente no hay canadienses, australianos o estadounidenses, y donde se producen continuos abusos. Qué o quién le pone precio a la cabeza de otro. Qué o quién le da derecho a torturar, apresar, encarcelar y reprimir a individuos, miembros de una única sociedad. Qué o quién le da derecho a un presidente a declarar una guerra preventiva.
Qué o quién. Yo no.
Declara tu propia independencia. Cuenta contigo.

viernes, 6 de mayo de 2011

En qué mundo vivimos

Qué buena noticia que Bildu esté en las elecciones y qué pena ha dado como siempre el Estado. PP y PSOE se alegraron en primera instancia del veto del Tribunal Supremo. Luego el PP se lamentó de que la justicia les permitiera presentarse y el PSOE, por lo menos, respetó la decisión aunque con cierta hipocresía.
Yo soy bastante mamporrero también, para qué ocultarlo. De hecho, antes solía pasarme por los foros de los periódicos de derechas a dar mi opinión. Una de las veces me metí en el foro de Expansión y me echaron por decir que si se juzgaba a Otegui, no sé qué cojones pintaba el dinosaurio fascista de Fraga en el Senado. De repente, ya no podía seguir dando mi opinión… muy de la derecha españolista.


La noticia de la legalización de Bildu ha dolido entre la derecha más que sobre la izquierda, tanto en España como en el País Vasco. Y es que la derecha de este país de miserables venidos a más, marcado por un fascismo que ha machacado al pueblo y después se ha ido de rositas, sigue malacostumbrada a mandar, a vociferar sus putrefactos ideales trasnochados e hirientes, y a desarrollar un comportamiento meramente electoralista, carente de toda dignidad y ética.
Yo, honestamente, me alegro muchísimo de que Bildu esté en las elecciones. Es un paso hacia adelante y hacia una supuesta paz que jamás se podría alcanzar si el nacionalismo español siguiera por el mismo camino. Al final, si no vuelve la violencia de ETA, PP y PSOE se echarán flores y dirán que trabajaron durísimo para alcanzar esta situación. Y yo les invito a que se metan el dedo en el culo, que les hará sentirse mejor y les dará mucho más placer (supongo).
La violencia institucional y estatal, que al principio fue defendida entre otros por Pedro J y que luego fue el argumento principal que este amarillista utilizó para “cargarse” a Felipe González, no es una solución y la policía española la ha utilizado y seguro que la sigue utilizando, si no contra los etarras, con los inmigrantes, los yonquis, los homosexuales, etc. Y no nos engañemos, si no defendemos un estado justo para todos, estamos defendiendo lo contrario. Cosa que hace continuamente el PP y que Zapatero hizo el otro día al alegrarse por el asesinato de Osama Bin Laden. ¿En qué mundo vivimos?